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La Ciencia de Invertir

¡Entre a la Piscina!

Después de caer más de 30% durante Marzo, las acciones del mundo han estado coqueteando con nuevos máximos históricos estos últimos días. Si usted tiene caja pendiente de ser invertida en acciones, me imagino que se podría estar preguntando qué hacer en un contexto como este: ¿será momento de comprar o mejor esperar a que la bolsa vuelva a caer? Y, si se decide por comprar ahora, ¿lo hace en etapas o todo de una vez?

Antes de responder la duda, quiero ponerlo en la siguiente situación. Imagine que está en la orilla de una piscina y que su única decisión en ese momento es si tantea el agua con el pie y luego entra por la escalera o si derechamente se lanza de piquero. Ninguna de las dos opciones es mala, solo distintas una de otra, pero sí pueden tener diferentes efectos para el nadador, como empezar de a poco a moverse en el agua o entrar en calor más rápido. Lo importante, eso sí, es no quedarse afuera, en la orilla de la piscina, mientras los otros nadan.

No quedarse fuera de la piscina es importante cuando se trata de invertir en acciones. Suele creerse que cuando las bolsas llegan a un nuevo máximo histórico, necesariamente después se produce una caída que puede representar una buena ocasión para comprar a un precio menor. La evidencia de los datos, en la Imagen 1, ayuda a develar que ese “bajón” no siempre ocurre y que, por el contrario, los nuevos máximos históricos han sido batidos por futuros nuevos máximos históricos. De lo contrario, las bolsas no habrían crecido como lo han hecho: ¡El índice S&P 500 se ha multiplicado por 9,500 veces desde 1926!

Lo importante es entrar a la piscina. Por lo que una vez tomada esta decisión, algunos inversionistas preferirán comprar por tramos, mientras que otros optarán por hacerlo de inmediato.

Para dar una noción más acabada, haré referencia a un análisis de Dimensional, que toma el caso de dos inversionistas que son asimilables al ejemplo de la piscina: uno que invierte por tramos -entra por la escalera- y el otro que invierte de una vez todo el capital que tiene disponible para comprar acciones -se tira de piquero. Supongamos que ambos quieren invertir en acciones USD 12.000 que actualmente tienen en efectivo: el primero comprará USD 1.000 cada mes a lo largo de un año, mientras que el otro invertirá el total de una sola vez.

Ya dijimos que lo importante es estar dentro de la piscina, pero la manera en que se entre -en este caso a la bolsa- sí puede marcar una diferencia para el inversionista: si el mercado aumenta de valor cada mes durante 12 meses, el inversionista por tramos pagará en promedio un precio más alto que si hubiera invertido todo por adelantado. En cambio, si el precio de las acciones disminuye constantemente durante los próximos 12 meses, sucederá lo contrario.

Algo a tener en cuenta es que en el caso de nuestro inversionista por tramos, una parte significativa de su capital se mantendrá en caja, fuera del mercado de valores. Durante el proceso de despliegue de capital, la mitad de sus activos invertibles, en promedio, estará perdiendo los mayores rendimientos esperados de las acciones. Para inversionistas cuyo objetivo sea maximizar su acumulación de riqueza en el largo plazo, esto es potencialmente un costo de oportunidad.

No se quede afuera
Pese a lo señalado anteriormente, y considerando lo que ha sucedido en los últimos días, usted podría tener dudas sobre si debería esperar a que se produzca una caída antes de entrar en la bolsa. Con toda razón podría tener temor y preguntarse ¿qué pasa si hago una inversión hoy y el precio baja mañana?

La Imagen 2 muestra el promedio de los rendimientos compuestos anualizados del S&P 500 y la caja entre 1926 y 2019. Después de que el índice alcanzara sus máximos históricos, sus retornos subsiguientes de uno, tres y cinco años son mayores que los obtenidos por la caja.
En tanto, después de que el S&P 500 cayera más de un 10%, sus rendimientos de uno, tres y cinco años también son mayores que los retornos de la caja.

Los datos y la teoría sugieren que invertir de una vez en acciones todo el capital destinado a esta clase de activo es la estrategia más eficiente para acumular riqueza a lo largo del tiempo. Ello se debe a que todos los días las acciones tienen un retorno esperado mayor que la caja.

Si lo que busca es maximizar su acumulación de riqueza, entrar a la piscina por la escalera es menos recomendable que tirarse un piquero. Sin embargo, frente a la posibilidad de no estar nunca en la piscina, hacerlo por la escalera surge como una buena opción.

¡Vamos! ¡Entre a la piscina como sea, generalmente el agua estará a una temperatura agradable!

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